EDITORIAL

Ningún crimen podrá silenciar a la prensa

Un día como hoy, hace cincuenta años, fue asesinado el destacado periodista Orlando Martínez, a manos de un grupo de militares y paramilitares civiles.

El ataque a tiros contra Orlando reunió todas las características de una acción planificada: asechanza, seguimiento, persecución y, finalmente, la ejecución en pleno centro de la capital.

Fue un ataque artero y directo contra un periodista honesto, crítico de algunas prácticas gubernamentales, que, de otro modo, no podía ser silenciado.

Al recordar ese acto criminal perpetrado por personas con poder en las Fuerzas Armadas, el Listín Diario reitera su firme condena a quienes, mediante este y otros métodos, intentan eliminar las críticas a los gobiernos.

Aunque quienes ordenaron la muerte de Orlando y sus ejecutores se burlaron de la justicia durante muchos años, en abril de 1997 fueron finalmente enviados a juicio por un juez de instrucción.

Diez años más tarde, el grupo encabezado por el general Joaquín Pou Castro fue condenado a 30 años de prisión por la Suprema Corte de Justicia.

La muerte de Orlando, como la de Gregorio García Castro, dos años antes, segó la vida de dos periodistas valientes y capacitados, pero no logró silenciar la publicación de la verdad.

No existe fuerza capaz de acallar al periodismo dominicano, que hoy no solo se expresa a través de la radio, la televisión y la prensa escrita, sino también en un vasto universo de redes sociales e internet que hacen de la comunicación un acto instantáneo, global y permanente.

Los intolerantes que, en ocasiones, se presentan como chantajistas, sobornadores o incluso asesinos, deben aprender la lección que dejó el crimen de Orlando.

Sus asesinos no pudieron eludir por siempre a la justicia, que finalmente los alcanzó en el ocaso de su fortaleza física.

El periodismo, por su parte, no ha mermado su compromiso con la libertad, la democracia y el servicio a la ciudadanía.

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