Que la ley entre por casa
Si el gobierno quiere que los ciudadanos cumplan las leyes, especialmente las de tránsito, debe predicar con el ejemplo.
Y para lograrlo debe comenzar por aquellos que ostentan la autoridad: Militares y policías.
Durante años, una parte significativa de estos agentes del orden ha actuado como si estuviera por encima de la ley.
Amparados en su investidura, violan impunemente las normas de tránsito que están llamados a hacer cumplir.
Conducen motocicletas sin casco, se movilizan por elevados, túneles y pasos a desnivel —lo que está expresamente prohibido—, y lo hacen sin que medie sanción alguna, alentando con su conducta la anarquía que después se quiere reprimir.
Ahora que el gobierno impulsa el cumplimiento del Pacto Nacional por la Seguridad Vial, es momento oportuno para que el ejemplo comience desde arriba.
En ese contexto, saludamos la circular No. 4-2025 del Ministro de Defensa, ordenando a sus miembros a acatar, sin excepciones, estas normativas.
Esta disposición del teniente general Carlos A. Fernández Onofre, si se cumple, puede marcar un punto de inflexión.
El que policías y militares, en uniforme o de civil, sean protagonistas habituales del desorden vial, es inaceptable.
Estos ejemplos negativos son observados por los ciudadanos, que terminan concluyendo —no sin razón— que las leyes son solo para los de abajo.
Por eso, la circular del Ministerio de Defensa debe ser aplicada con rigor y traducirse en sanciones reales.
Para demostrar así que la ley entra primero por casa.
